Tres días de gay London bien repartidos: Soho y el centro, los clubes de Vauxhall y el East London de mercados, con consejos de alojamiento, transporte y mejor época.
Londres es enorme, y su ambiente queer se reparte por varios barrios en vez de concentrarse en una sola calle. Si solo dispones de un fin de semana largo, conviene planificar. El reparto en tres días que proponemos funciona bien, aunque puedes cambiarlo según el tiempo y las ganas. Para situar cada barrio en el mapa antes de salir, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo encontrar el ambiente en una ciudad nueva.
Día 1: Soho y el centro
El Soho es desde hace décadas el corazón del ambiente gay y está justo en el centro, a un paseo de Piccadilly Circus y Covent Garden. La dirección más conocida es Old Compton Street: estrecha, animada y con mesas en la acera durante todo el verano. De día apetece pasear por las callejuelas; al anochecer los locales se llenan enseguida. Si prefieres ir entrando poco a poco, dedica esa primera tarde a la National Gallery o a Soho Square y deja que la noche arranque despacio.
La ubicación céntrica resulta cómoda sobre todo porque casi todo queda a un paseo o a un par de paradas de metro. El Soho concentra clásicos como el Admiral Duncan, en Old Compton Street, junto a bares con cabaret y locales de copas más tranquilos en las calles de al lado. No planifiques nada demasiado tarde la primera noche, o el jet lag y el madrugón te pasarán factura. Aun así, el Soho es buen sitio para tomarle el pulso a la ciudad: una copa en la barra, unas palabras con quien tienes al lado, y la primera velada se resuelve sola, sin plan fijo.
Día 2: Vauxhall y la South Bank
Al sur del Támesis, alrededor de Vauxhall, con los años ha crecido un segundo polo, más de club que de café. Lo llaman a veces la VauxhallVille, y aquí está el Royal Vauxhall Tavern, sala con historia que el ayuntamiento protegió como edificio catalogado en 2015 por su valor para la comunidad LGTBI. De noche la zona se anima y sube el volumen: los locales abren tarde y cierran aún más tarde. De día no tiene mucho que ver, así que viene bien un plan: primero un paseo por la South Bank, pasando por el London Eye y la Tate Modern, y al caer la tarde tirar hacia Vauxhall.
La Tate Modern es gratis, como la colección permanente de casi todos los grandes museos de Londres. Si quieres juntar arte y buenas vistas, unos minutos de metro te devuelven enseguida a la orilla del río. Para la segunda noche: lleva algo de efectivo para las propinas, ponte calzado cómodo y, si te apetece bailar, sal tarde sin agobios. En los clubes suele haber poca gente antes de medianoche. Antes de decidir dónde acabar, quizá te sirva nuestra guía de los bares gay más legendarios del mundo, donde Londres tiene su hueco.
Día 3: East London y los mercados
El tercer día tira hacia el este, donde el ambiente es más joven, más variado y menos atado a una sola calle. Por Shoreditch y Dalston se suceden bares, cafés y tiendas de barrio, muchos queer o sencillamente abiertos a todo el mundo. Los domingos merece la pena el Columbia Road Flower Market; otros días, el Brick Lane Market atrae a la gente con comida callejera de medio mundo. Es un cierre relajado antes de ir al aeropuerto. A diferencia del Soho o Vauxhall, el East London no necesita una lista de direcciones; aquí se va de bar en bar viendo qué se cuece.
Si en el último día aún te queda tiempo, el East London está hecho para callejear. El arte urbano cambia constantemente, y en las bocacalles hay tiendas pequeñas que no encontrarás en el centro. Para la vuelta, calcula el traslado con margen de sobra, porque el tráfico de Londres es difícil de prever.
Cuándo ir: clima y grandes citas
Londres se disfruta todo el año, pero el ambiente en la calle cambia mucho con la estación. De junio a septiembre las terrazas del Soho funcionan a pleno rendimiento y hay luz hasta tarde. El gran fin de semana del orgullo, el Pride in London, suele caer a finales de junio o principios de julio, con el desfile cruzando el centro hasta Trafalgar Square. Si viajas en esas fechas, reserva alojamiento con bastante antelación y cuenta con precios más altos. Para encajar la escapada con otros eventos europeos, te puede servir el calendario del Orgullo en Europa.
El invierno tiene su propio plan: menos terrazas, más interior, museos gratis y pubs con calefacción. Llueve a menudo en cualquier época, así que un paraguas pequeño en la mochila nunca sobra. La lluvia londinense rara vez es un chaparrón largo; va y viene.
Dónde dormir y cómo llegar
Con el alojamiento aparece la disyuntiva de siempre entre ubicación y precio. Si quieres salir de noche por el Soho, alojarte en el centro sale más caro, pero te ahorras taxis y trayectos nocturnos. Algo más lejos, hacia Vauxhall o el East London, baja el precio, pero dependerás del metro. Para comparar zonas y reconocer un hotel realmente acogedor, mira cómo identificar hoteles gay-friendly y evitar el pinkwashing.
Para moverte basta con una tarjeta contactless o el móvil; ya no hace falta sacar una Oyster Card, aunque sigue funcionando. El metro pasa con frecuencia y, los fines de semana, varias líneas funcionan también de noche con el Night Tube. Desde el aeropuerto llegas al centro en tren exprés o en metro según la terminal, ambos bien señalizados. Tres días dan para una primera impresión, aunque al final te marcharás con poco más que una corazonada sobre la ciudad y muchas ganas de volver. Si quieres seguir explorando el mapa queer de Europa, nuestro planificador de viajes urbanos de Orgullo reúne más ideas para la próxima escapada.