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De Stonewall en Nueva York al Royal Vauxhall Tavern de Londres: los bares gay más legendarios del mundo y lo que hace especial a cada uno.
Algunos bares son mucho más que un lugar para tomar una copa. Han sido el escenario de revueltas, el punto de encuentro de generaciones enteras y, de vez en cuando, el plató de una película famosa. Cuando buscas los bares gay más legendarios en tus viajes, caminas directamente por la historia queer. Estos son los locales que vale la pena conocer, y lo que hace especial a cada uno.
Stonewall Inn, Nueva York: donde empezó todo
Ninguna dirección marcó tanto el movimiento queer como el Stonewall Inn, en la calle Christopher de Greenwich Village. En la madrugada del 28 de junio de 1969, la clientela se enfrentó a una redada policial. Los días que siguieron se consideran la chispa del movimiento LGBTQ moderno, y las marchas del Orgullo de todo el mundo siguen remontándose a aquella noche.
En 2016, el presidente Barack Obama declaró Stonewall Monumento Nacional, la primera unidad del Servicio de Parques Nacionales de EE. UU. dedicada a la historia queer. Todavía puedes entrar a tomar una cerveza y luego cruzar al pequeño Christopher Park para ver las esculturas de George Segal de dos parejas del mismo sexo. Si quieres seguir el rastro del Orgullo desde aquí, el calendario del Orgullo mundial reúne las fechas ciudad por ciudad.
Berlín: del Eldorado a Schöneberg
Berlín ya era una capital queer en los años veinte. El Schöneberg de la época de Weimar reunía decenas de locales, y el más famoso de todos, el Eldorado, inspiró después la escritura de Christopher Isherwood y, a través de ella, el musical "Cabaret". Los nazis acabaron por la fuerza con aquella escena, pero Schöneberg ha seguido siendo el corazón del Berlín queer desde entonces.
Hoy encontrarás supervivientes como el Café Neues Ufer, uno de los bares gay más antiguos de la ciudad y antiguo local habitual de David Bowie. Si quieres algo más intenso, diríjete al este, hacia los templos del tecno. El célebre Berghain es técnicamente un club y no un bar, pero define la imagen del Berlín actual más que cualquier otro lugar. Quien quiera ordenar el mapa antes de ir puede empezar por la guía gay de Berlín con barrios y consejos o por el itinerario de Berlín queer en tres días.
Twin Peaks Tavern, San Francisco: las primeras ventanas abiertas
En 1973, algo aparentemente pequeño cambió las reglas en el Castro. El Twin Peaks Tavern, abierto desde 1935 en la esquina de Castro Street con Market Street, quitó las cortinas y los paneles que cubrían sus ventanales. Se le considera el primer bar gay con cristaleras de suelo a techo que dejaban ver a su clientela desde la calle.
Hasta entonces, casi todos los bares queer tapaban las ventanas para que nadie reconociera a quien estaba dentro: ser visto podía costar el empleo o la familia. Las dueñas, Mary Ellen Cunha y Peggy Forster, hicieron lo contrario. En 2013, la ciudad declaró el Twin Peaks Tavern monumento histórico, un reconocimiento poco habitual para un bar.
Madrid y Sídney: dos escenas que saben de fiesta
En Madrid todo gira en torno a Chueca. Este antiguo barrio obrero es el centro queer de la ciudad desde los años ochenta, y durante el Orgullo de verano se convierte en la mayor fiesta del sur de Europa. Los bares aquí son desenfadados, las terrazas están llenas y nadie mira el reloj. Para llegar preparado, la guía gay de Madrid con Chueca y consejos ayuda a situarse antes de la primera copa.
Sídney celebra su orgullo a lo largo de Oxford Street y sus alrededores, sobre todo durante la temporada del Mardi Gras, a finales del verano austral. El Imperial Hotel, en Erskineville, se hizo mundialmente famoso gracias a la película de culto "Las aventuras de Priscilla, reina del desierto" y todavía hoy acoge espectáculos de drag y noches largas.
Londres: el bar gay que ahora es patrimonio
El Royal Vauxhall Tavern lleva décadas siendo un escenario de drag y cabaret en el sur de Londres. Se construyó como pub a comienzos de la década de 1860 y acoge espectáculos queer al menos desde los años cincuenta. En 2015 se convirtió en el primer edificio del Reino Unido protegido oficialmente por su importancia para la historia LGBTQ. Es una buena muestra de que un bar de barrio puede pesar tanto como un monumento. Londres tiene mucho más ambiente repartido por la ciudad, y la escapada gay a Londres en 3 días te ordena las primeras paradas.
Qué convierte a un bar en leyenda
No todos los bares famosos son grandes ni llamativos. Lo que comparten son unos cuantos ingredientes que se notan en cuanto entras.
- Historia: un lugar donde ocurrió algo que importó más allá de una sola noche.
- Comunidad: habituales que vuelven porque se sienten seguros y vistos.
- Carácter: una personalidad propia en lugar de una decoración intercambiable, construida a menudo durante décadas.
- Apertura: espacio para todas las partes de la comunidad, del drag al cuero, de jóvenes a mayores.
Consejos para tu visita
Si quieres vivir estos lugares con respeto, vale la pena prepararse un poco. Muchos bares tienen su propia etiqueta y algunos están muy ligados a la historia del activismo local. ¿Acabas de llegar a una ciudad nueva? La guía sobre cómo encontrar el ambiente en una ciudad nueva ahorra muchos rodeos.
- Consulta la situación legal: la vida queer está bien protegida en muchos países y mucho menos en otros. Infórmate antes de viajar; la guía sobre cómo interpretar la seguridad LGTBI de un país es un buen punto de partida.
- Ve temprano y tarde: algunos bares son cafés tranquilos de día y lugares muy distintos de noche.
- Apoya lo local: las propinas y una buena actitud mantienen vivos estos locales.
- Sé discreto con la cámara: no todos los clientes quieren que les hagan fotos.
Una última cosa: estos bares no se conservan solos. Cada generación que cruza la puerta los mantiene en pie. Cuando viajes, regálate una noche en una de estas direcciones. Vale más que la copa.