Encontrar una sauna gay en Viena no es problema, porque la ciudad tiene una de las direcciones más famosas de Europa, la Kaiserbründl. En el primer distrito, la sauna masculina se encuentra en un edificio de 1889, que originalmente fue construido como un baño oriental en estilo hammam. Las baldosas originales, las vidrieras y las bóvedas dan a la casa una atmósfera tan rara vez encontrada. Varias saunas, un baño de vapor, zonas de relajación, camarotes y extensas zonas de navegación se extienden en unos 1.700 metros cuadrados. El negocio funciona a diario y rememora una historia muy larga.
Además del Kaiserbründl, hay otras saunas y lugares de crucero en Viena que atienden a huéspedes gays, por lo que la escena no se limita a una sola casa. Los horarios de apertura varían según el establecimiento, y en algunos días hay noches temáticas o entrada con descuento para los huéspedes más jóvenes. Si vas allí por primera vez, lo mejor es consultar la web correspondiente con antelación, donde encontrarás los horarios y tarifas actuales. Las salas históricas por sí solas hacen que una visita al Kaiserbründl merezca la pena, incluso si no tienes otros grandes planes de sauna.