Encontrar una sauna gay en Lisboa no es problema, aunque la escena sea más pequeña que en metrópolis como Berlín o Madrid. La dirección más famosa es el Baño Trombeta en el Bairro Alto, una de las saunas más grandes de Portugal, con sauna seca, baño de vapor, jacuzzi y camarotes privados. Los fines de semana está abierto de forma continua, y los demás días con un horario largo hasta altas horas de la noche. Además, hay otras casas en la ciudad más orientadas a la navegación en crucero.
La multitud es variada: lugareños, viajeros y huéspedes que se detienen por primera vez. Algunas saunas se centran en el bienestar y la relajación, otras claramente en cruceros con habitaciones oscuras y zonas privadas. Antes de visitar, merece la pena echar un vistazo al horario de apertura y a las posibles veladas temáticas, ya que algunas casas tienen días fijos con un programa especial. Normalmente hay toallas y taquillas disponibles en el lugar, además de una zona de descanso para desconectar. Quienes disfrutan de la serenidad portuguesa apreciarán el manejo sencillo de las saunas. Las siguientes direcciones te mostrarán qué casa se adapta mejor a tu noche.